Antonia fue
llamada por su jefe. Delates de él en el despacho. -Dº, Francisco, buenos días
Antonia. ¿Meditó Ud., lo de ayer? -Sí, pero primero hablemos del sueldo.
¡Cierto!, le pagaré 25, pesetas por noche, para Ud., y lo mismo para su hija.
Después de pensar
un rato, dijo.
No señor, yo por
25, pesetas, no salgo de casa y menos, por la noche. –Año 1963-.
Dº, Francisco, dijo…
Bueno, Que le pagaré 100 pesetas para Ud., y lo mismo para su hija, solo por
cuidar el guardarropa de los artistas.
Antonia meditó
despacio, buenos días Dº, Francisco, mañana le traigo la respuesta.
Saliendo del
despacho e incorporarse a su trabajo.
Ese viernes
Antonia barrió con ganas la sala de butacas.
28- 10- 2014- Joaqui.
No hay comentarios:
Publicar un comentario